Creed estaba inusualmente tranquilo conduciendo hacia la casa, y Maya estaba físicamente exhausta y emocionalmente agotada por los acontecimientos del día, ella estaba más que feliz de permanecer en silencio. Dejó que su cabeza se apoyara en el respaldo del asiento y contempló el paisaje a través del vidrio lateral, esperando que la tensión que invadía su cuerpo no se reflejara.
El viaje de regreso a su casa también le dio tiempo para decidir exactamente cómo decirle a Creed que esto se había terminado. Independiente de lo que hubiera estado sucediendo entre ellos las últimas semanas, ella tenía que romper con él, terminar de una vez, evitar que él la atara en nudos.
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La mujer prohibida de los Fortune, capitulo 10
Publicado en amor, Heidi Betts, La mujer prohibida de los Fortune, novela romantica, novela romantica contemporanea, etiquetado La mujer prohibida de los Fortune el 08/24/2010 | Deja un Comentario »
La mujer prohibida de los Fortune, capitulo 9
Publicado en amor, Heidi Betts, La mujer prohibida de los Fortune, novela romantica, novela romantica contemporanea, etiquetado La mujer prohibida de los Fortune el 08/08/2010 | Deja un Comentario »
Si no hubiera sido por la pulsera, la cual Maya había identificado como una de las favoritos de Patricia, ella nunca habría reconocido a la mujer sentada en el banco como su madre.
Su cabello era a la vez más oscuro y mucho más corto de lo que había sido antes de que ella hubiera huido. Patricia siempre había realizado frecuentes visitas a la peluquería, su estilo tipo melena casi era una marca registrada.
La mujer prohibida de los Fortune, capitulo 8
Publicado en amor, Heidi Betts, La mujer prohibida de los Fortune, novela romantica, novela romantica contemporanea, etiquetado La mujer prohibida de los Fortune el 07/30/2010 | Deja un Comentario »
Doce horas más tarde Maya estaba agotada y su optimismo definitivamente había disminuido.
Habían conducido por lo que parecían miles de kilómetros, y ella estaba bastante segura de que habían cruzado el estado de Dakota del Sur al menos dos veces en su esfuerzo por localizar a Patricia Fortune.
Era posible que su madre hubiera salido del estado, pero como ninguna de las pistas de Creed los conducía específicamente a creer que éste fuera el caso, ellos se habían enfocado en explorar los lugares con los que Patricia podría estar relacionada: la ciudad donde Patricia había nacido y crecido; la reserva donde había vivido con Wilton Blackstone recién casados, antes de Patricia hubiera tomado a una joven Maya y saliera huyendo; y cualquier número de pequeños apartados lugares entre medio
La mujer prohibida de los Fortune, capitulos 6 y 7
Publicado en amor, Heidi Betts, La mujer prohibida de los Fortune, novela romantica, novela romantica contemporanea, etiquetado La mujer prohibida de los Fortune el 07/24/2010 | Deja un Comentario »
Por décima vez en una hora, Creed miró su reloj, maldiciendo la lentitud con la que los minutos parecían avanzar. Él no había hecho prácticamente nada en las oficinas de Fortune Dakota durante todo el día, concentrándose en cambio en descubrir cualquier cosa que pudiera averiguar sobre el paradero de Patricia. Haciendo llamadas telefónicas, contratando un par de investigadores más en el caso, siguiendo algunas de sus propias pistas e investigando parte de la información que él ya tenía.
La mujer prohibida de los Fortune, capitulo 5
Publicado en amor, Heidi Betts, La mujer prohibida de los Fortune, novela romantica, novela romantica contemporanea, etiquetado La mujer prohibida de los Fortune el 07/13/2010 | Deja un Comentario »
Tomando a Maya en sus brazos, Creed la levanto y la coloco de nuevo sobre el sofá. La quería bajo suyo, abierta a él y dispuesta de tal manera que no tuviera que preocuparse por dejarla caer o desplazarse del sofá en un momento muy inoportuno.
Alcanzando a ciegas hacia el suelo, él hurgo en sus pantalones y buscó hasta que encontró un condón que había guardado de manera segura en los pliegues de su billetera. Él mantenía uno allí en todo momento, por si acaso, y gracias a Dios que había recordado agregar otro paquete después de la primera noche que había pasado con Maya.







