El chasquido del metal se abrió paso en su mente confusa, y Leo se despertó con un sobresalto. Acurrucada a su lado, cálida y suave, Ella dormía, inconsciente. Poco a poco, él volvió la cabeza hacia la puerta. Una mujer baja, redonda permanecía allí con una pistola apuntándoles directamente. El instinto irrumpió a través de su cuerpo, la necesidad de atacar, de proteger avanzo rápidamente a través de él.
“¿Me gustaría que vosotros me explicara por qué estáis durmiendo en las sábanas limpias de mi amo?”, gruñó la mujer.
Ella parpadeó abriendo sus ojos, de espaldas a la mujer, y sin tenía idea de lo que había sucedido. “Leo, ¿qué ocurre?”.
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Corazon salvaje, capitulo 20
Publicado en amor, corazon salvaje, Lori Brighton, novela romantica, romance histórico, etiquetado corazon salvaje el 05/07/2011 | Deja un Comentario »
Corazon salvaje, capitulo 19
Publicado en amor, corazon salvaje, Lori Brighton, novela romantica, romance histórico, etiquetado corazon salvaje el 04/03/2011 | Deja un Comentario »
El suave balanceo del carruaje y la débil luz de la noche relajo a Ella en un trance de ensueño. A través de la abertura de las cortinas observo el paisaje que pasaba con poco interés. Aún media dormida, su cuerpo hormigueaba por la presencia de Leo. Ella sabía que él la observaba desde las sombras del otro lado del carruaje y no podía dejar de preguntarse lo que estaba pensando. ¿La despreciaría? ¿Desearía nunca haber puesto los ojos en ella?
Corazon salvaje, capitulo 18
Publicado en amor, corazon salvaje, Lori Brighton, novela romantica, romance histórico, etiquetado corazon salvaje el 03/02/2011 | Deja un Comentario »
Por aquí, señorita”. El posadero le dirigió una rápida mirada a Ella, luego se ruborizo y rápidamente desvió la mirada.
Exhausta, omitió el extraño comportamiento del hombre y lo siguió por las estrechas escaleras hacia la habitación que Ella había alquilado para pasar la noche. La luz de la lámpara que él llevaba oscilo a través de las paredes, produciendo misteriosas sombras que parecían observarla, burlándose de sus nervios. Pensó que lejos del castillo se sentiría más segura. Sin embargo, se sentía peor, y, por desgracia, ella sabía por qué. Leo no estaba aquí.
Corazon salvaje, capitulo 17
Publicado en amor, corazon salvaje, Lori Brighton, novela romantica, romance histórico, etiquetado corazon salvaje el 02/06/2011 | Deja un Comentario »
“¿Murió alguien?” preguntó Akshay.
“¿Perdón?” Leo se apartó del retrato de Ella, que había apoyado contra la pared cerca de su cama. Durante horas había estado mirando ese maldito retrato en busca de signos de algo. ¿Qué?, él no lo sabía.
Akshay dio un paso más en la habitación, cerrando la puerta detrás de él. “El pesimismo se apoderó de este lugar, lo sentí el momento en que entre en la casa”
Leo ignoró el comentario de su amigo y paso su pulgar sobre el cálido y redondo colgante que él sostenía. Era extraño cómo el sostener la pieza lo hacía sentirse casi en calma.
“Bien hecho”, dijo Akshay con una leve inclinación hacia la pintura. “¿Miss Finch?”
La mirada de Leo se dirigió hacia su amigo, sin molestarse en ocultar su sorpresa. “¿La reconoces?”
Corazon salvaje, capitulo 16
Publicado en amor, corazon salvaje, Lori Brighton, novela romantica, romance histórico, etiquetado corazon salvaje el 01/12/2011 | Deja un Comentario »
Sangre. Ella había visto la sangre en sus manos. Caray, no otra vez. Corrió hacia la puerta, su frenética mirada busco a Leo. Tenía que encontrarlo, antes de que él hiciera algo de lo que más tarde se arrepentiría. Pero, ¿a dónde habría ido? Cerró los ojos y se centró en el hombre. Una cálida ráfaga de ansiedad e ira la golpeó, por lo que se le entrelazaron los dedos de los pies.
Sin detenerse, recogió su falda y se precipitó escaleras abajo. Corriendo para rodear la casa, ella lo vio. Sus rodillas se debilitaron por el alivio. Resplandeciente de oro por el sol de la tarde, él estaba sentado en un banco del jardín de rosas. Sus codos se apoyaban en sus rodillas, su cara entre las manos, como un ángel afligido por el pecado de los seres humanos.
“No puedo seguir con esto”, pensó ella en voz baja.
Se arrodilló junto a él, su desesperación la invadió en una estrepitosa ola. Por su propia comodidad y por la de él, puso su mano sobre su brazo. “Leo, ¿qué sucedió?”







